“Otra vez sopa”, fue el título de una de mis notas el año pasado luego de que se de una nueva final entre Ellerstina y La Dolfina en Hurlingham. Pero también ponía… cómo nos gusta la sopa. Bueno, la verdad es que para que no haya el mismo plato todos los años Las Monjitas debía ganarle a La Dolfina en una de las finales de zona. El domingo en la cancha uno del Hurlingham Club no pudo, pero pegó un susto, estuvo a un penal de empatar el partido en 13 en esos momentos calientes y claves. La Dolfina ganaba por 12 a 6, y de buenas a primeras pasó a estar 13 a 12 con un penal en contra en el punto de las 60 yardas. Se lo atajaron al Sapo Caset, que ayer convirtió 13 de los 14 goles de su equipo, la mayoría gracias a su gran puntería desde los penales. Fue victoria para los de Cañuelas por 17 a 14. El sábado que viene se mide con Ellerstina pero en Palermo, la gran novedad de este año.

Ellerstina no tuvo complicaciones para derrotar a La Dolfina Polo Ranch por 14 a 7, y va por un nuevo título en Hurlingham, el torneo que le da alegrías desde 2012 cuando ganó su último Abierto Argentino. La idea del club organizador es ver qué pasa jugando la final en Palermo, sueñan con que haya más de 7.000 personas y es posible.

Por último, el que pierda el sábado tendrá revancha rápidamente seis días más tarde cuando se midan en Tortugas por la final que quedó suspendida cuando iban apenas 4 minutos y ganaban los dolfinos por 2 a 0.

Este es sin dudas, el clásico más importante de la época profesional, y en cualquier momento se convierte en el más importante de la historia. Ya van más de 40 partidos entre sí, más de 30 finales de triple corona, una locura.