Desde que el profesionalismo pisó fuerte en la Argentina, siempre se intentaron hacer torneos o ligas para polistas amateurs. Es decir, profesionales, pero de la oficina. Hace exactamente 20 años le hice una nota a Talo Tanoira, con una producción de fotos donde se lo podía ver jugando pero vestido de traje. Era la presentación del “Primer Torneo de Laburantes”, que contó con 14 equipos de 11 a 14 goles de handicap. Talo, que en ese entonces tenía 30 años y trabajaba en un Fondo de Inversión, me contaba para Polo Report, que: “Tuve un intento de ser profesional, me fui a jugar a Francia. Probé y me di cuenta que prefería el polo amateur. Me gusta jugar con amigos y no entrar a una cancha para ganar si o si, porque si no el patrón que te está pagando te va a dejar de pagar la comida o te va a mirar con cara fea”. 

Los resultados de aquel torneo, que tuvo tres copas, fue el siguiente:
Copa Arquitecto Carlos M. Miguens (Handicap): Campeón Los Profesionales. Copa Ante Todo La Buena Onda (Abierto): Los OperariosCopa La Recesión (Handicap): Los Empleados