EL DIA QUE PERDIO TODO EL POLO

Por Tucán Pereyra Iraola


La final del Abierto de Tortugas se postergó hasta nuevo aviso. Se está barajando la posibilidad de jugarla el próximo viernes 15 de noviembre, justo un día antes del comienzo del Abierto de Tortugas. Pero repasemos lo que ocurrió el día de la final. La Dolfina y Ellerstina arrancaron jugando el partido y a los cuatro minutos, cuando los de Cañuelas ganaban 2 a 0, se suspendió el encuentro debido a que la cancha estaba peligrosa en un sector. Octubre tuvo mucha lluvia, y eso perjudicó mucho la preparación de las canchas. La suspensión perjudicó a todos, sobre todo al club que se vio privado de la final cuando había un muy buen marco de público, los sponsors, el sol y dos equipazos dentro del campo de juego.
La gente se fue protestando, cansada de estas suspensiones, y reclamando el reintegro de las entradas. No faltaron los vivos de siempre que reclamaron su dinero sin haber pagado, es decir, con entradas de favor. Obviamente que tampoco fue bueno para los dos equipos que tenían todo listo y con caballos puestos para jugar la gran final. Para Facundo Pieres, capitán de Ellerstina, esto fue lo que pasó: “La verdad que la cancha no estaba bien, al principio cuando salimos a taquear nadie se dio cuenta, la cancha parecía en muy buen estado, pero cuando jugamos a todo lo que da nos dimos cuenta que no estaba. Es una lástima para el polo y especialmente por la gente”.
El día anterior a la final el Club llamó a los dos equipos para que vayan a revisar la cancha. Ellerstina mandó a Polito Pieres y La Dolfina dijo que “confiaba en Polito”. El uno de la Z probó la cancha y dijo palabra más palabra menos que: “la cancha está al límite pero mañana tendría que estar mejor”.
Muchos dijeron que los dos equipos tendrían que haber jugado más despacio, pero terminar el partido. Para Pelón Stirling, el jugador que sufrió la patinada más grande, eso no era posible: “Es un torneo muy importante como para jugarlo a baja velocidad, no nos parecía serio”.
Lo que se impone inmediatamente, es una comisión de cancha, quizás organizado por la Asociación de Jugadores con los clubes y la AAP, para que revisen bien las canchas y tomen una decisión en conjunto. Esto no puede pasar una vez más. Por el bien de todos, por el bien del polo.